Cuando estés en el suelo y no consigas ponerte en pie, piensa que te levantas. Yo te ayudo. No te derrumbes nunca y sigue. Es cierto, llorar duele, y más cuando tienes motivos para hacerlo y aguantas, eso es de gente valiente.¿Sabes? Eres valiente. Jamás dejes de reír y sonreír, que nadie te quite eso. Demuestra que nadie puede contigo; y cuando notes que las piernas te fallan, que tus ojos se llenan de lágrimas y que por mucho que buscas no encuentras motivos para ser feliz, solo entonces, te dejo que te rindas. Mira a tu lado, sigo junto a ti. Yo te daré la mano y te ayudaré a levantarte. Yo te sacaré siempre del agujero más oscuro. Estaré a tu lado siempre, como te prometí
miércoles, 24 de diciembre de 2014
domingo, 24 de agosto de 2014
Vuelvo a deshojar relojes...
Él podría dejar su maleta en mi vientre.
Podría olvidarla.
Pero, en lugar de eso, no hace más que viajar en círculos,
en bucles,
en infinitos...
Recordando todo menos las razones que le doy para quedarse.
Podría olvidarla.
Pero, en lugar de eso, no hace más que viajar en círculos,
en bucles,
en infinitos...
Recordando todo menos las razones que le doy para quedarse.
Y yo,
mientras tanto,
me pregunto si todo esto vale la pena o mi vida entera—las cuales a veces confundo entre ellas—y quedo
fundida
en el silencio de una espera que arruga mis manos, mi rostro y mi alma;
lluvia.
Mi reloj de arena va restando gotas y menos mal: es dulce el dolor de saber que todo esto acabará cuando las nubes de mis ojos queden secas.
mientras tanto,
me pregunto si todo esto vale la pena o mi vida entera—las cuales a veces confundo entre ellas—y quedo
fundida
en el silencio de una espera que arruga mis manos, mi rostro y mi alma;
lluvia.
Mi reloj de arena va restando gotas y menos mal: es dulce el dolor de saber que todo esto acabará cuando las nubes de mis ojos queden secas.
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