Y un día te conocí. Era una tarde de otoño en la que te vi pasar por primera vez. Aún recuerdo tus ojos, un naufragio de amores perdidos en un recuerdo lejano. Ese día supe que tenías algo especial. Y ese mismo día, nos perdimos.O creo que yo lo hice.
Hasta que un día como cualquier otro, entre un tumulto de gente volví a verte, y a esos ojos tan especiales con los cuales de solo mirarlos ya podía saber exactamente que era lo que pensabas.
Creo que eso fue lo que hoy me quita el sueño, y posiblemente también mañana.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
Que los trenes no esperan y se largan. deberías saberlo. Que las tapas de los bolis se pierden, siempre. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que realmente queremos explicar. La batería de los móviles te falla cuando más lo necesitas. Las drogas, para muchos, un medio de vida. La música cada vez va perdiendo mas interés por sus letras. Los zapatos se desgastan cuando los usas demasiado. El amor se denuncia por los malos tratos. Los sueños suelen llegar con retraso. El pasado te hace querer rebobinar tu vida. Los martes y los trece conspiran contra ti, eso nunca cambia. Los besos se agotan y son adictivos. La espera desespera. El tabaco mata. Los lunes por la mañana son odiosos. Las relaciones se destiñen. Las luces se funden. Los sentimientos se confunden. Las prisas te hacen retrasar. Los momentos son instantes. Los gatos son muy perros.
Por que tu nombre quedó en el eco, y se repite aun que no te tengo.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Mientras duermes....
Mientras duermes
me voy a imaginar
que despiertas
y me quieres besar
sin arrepentirte de haberte quedado conmigo
no fue extraño
ni una noche mas
solo siento
un dulce palpitar
cuando recuerdo la noche pasada contigo
solo deseo saber...
si quieres volverme a ver...
Dejaste en mi
una huella que
es dificil de borrar
y no fue una noche mas
sin respirar
me hacerco a ti
solo por verte respirar
mientras duermes estare aqui...
Mi cabeza
a punto de estallar
y tu cuerpo
empieza a despertar
ya queda menos para ver tus ojos abiertos
si pudiera
parar el tiempo aqui
y supiera lo que ibas a decir
te besaria antes de que digas nada
Ya solo queda saber...
si quieres volverme a ver ...
Dejaste en mi
una huella que
es dificil de borrar
y no fue una noches mas
sin respirar
me acerco a ti
solo por verte despertar
mientras duermes estare aqui...
me voy a imaginar
que despiertas
y me quieres besar
sin arrepentirte de haberte quedado conmigo
no fue extraño
ni una noche mas
solo siento
un dulce palpitar
cuando recuerdo la noche pasada contigo
solo deseo saber...
si quieres volverme a ver...
Dejaste en mi
una huella que
es dificil de borrar
y no fue una noche mas
sin respirar
me hacerco a ti
solo por verte respirar
mientras duermes estare aqui...
Mi cabeza
a punto de estallar
y tu cuerpo
empieza a despertar
ya queda menos para ver tus ojos abiertos
si pudiera
parar el tiempo aqui
y supiera lo que ibas a decir
te besaria antes de que digas nada
Ya solo queda saber...
si quieres volverme a ver ...
Dejaste en mi
una huella que
es dificil de borrar
y no fue una noches mas
sin respirar
me acerco a ti
solo por verte despertar
mientras duermes estare aqui...
jueves, 1 de diciembre de 2011
Tantos recuerdos como sonrisas ...
Se había ocultado en aquella oscuridad de su habitación y por si ella fuera, no hubiera salido nunca.
Luego se alegró de hacerlo.
Entre las sábanas tecleó sus palabras decisivas, sus palabras dedicadas. Palabras, me atrevo a decir, preciosas. Con un último clic, las envió.
Movió sus pies energéticamente para entrar en calor. Se acurrucó en la esquina derecha del colchón, en el lado más fresquito de la almohada. Con las manos apretó el edredón hacia sí. Bueno, miento, con una sujetó el edredón, con la otra, el móvil. Se lo acercó a sus párpados cerrados por si había alguna noticia que le despertase.
Y así, fue así como se imaginó toda una historia. A horas de la noche que ni siquiera recuerdo, con números por minutos.
Se imaginó un día con él.
Y qué día.
Él iba a recojerle a su casa, y antes de decirle un hola le capturaba su mano con delicadeza para no soltarla en lo que quedase de tarde. Se perdían entre las plantas, las flores, el cielo y las risas. Las horas se consumían en las notas que desprendía de su guitarra y las voces sonaban al unísono por ambas partes. Historias repetidas, historias re-contadas. Miles. Pero ninguna como la que estaba sucediendo imaginariamente en su cabeza.
Fue entonces, cuando estaban en la nota más aguda que rompía con una risa, cuando se durmió sin querer.
¿Para qué iba a querer dormir si ya estaba soñando?
¿Para qué soñar, si lo que estaba imaginando ya era más que perfecto?
No le dio tiempo a responderlas, cuando ya estaba soñando con algo de lo que no se acordaría al día siguiente.
Y así, al día siguiente, se despertó. No se acordaba de cuando se había dormido.
Sus pies estaban totalmente fríos y se encontraba en la esquina izquierda, casi sin almohada. Una mano yacía debajo de su cintura y la otra había perdido el móvil. Se le había perdido entre las sábanas, quién sabe si por un lado de la cama, por otro, debajo, entre sus sueños.
A tientas palpó sobre el colchón a ver si lo encontraba, pero no dio con él. Así se asomó por el lado del colchón que daba a la pared, allí donde habían caído las pesadillas, los malos recuerdos, los nombres olvidados y las miradas perdidas. Y efectivamente, perdido entre las vocales y consonantes del nombre que consiguió olvidar después de los días de sol, allí estaba.
Y también estaba lo que le dibujó la primera sonrisa del día.
La primera de las muchas que han venido después.
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